Responsabilidad Digital

Responsum es el término latino para definir Responsabilidad y se define como la capacidad de responder ó corresponder con otro. También se entiende como el cumplimiento de las obligaciones o el cuidado que debemos tener al hacer o decidir algo, es una forma de responder que implica el claro conocimiento de que los resultados de una acción recaen sobre uno mismo. La responsabilidad se puede ver como la conciencia acerca de las consecuencias que tiene todo lo que hacemos o dejamos de hacer sobre nosotros mismos o sobre los demás.

En este orden de ideas Responsabilidad Digital significa exactamente lo mismo sólo que enfocado en el mundo digital.  Tener responsabilidad digital es:

  • Reflexionar seriamente antes de tener un comportamiento en Internet, pensando en los resultados y efectos que pueda afectar la propia vida o la de otros.
  • Tener la capacidad de sentir lo que otros sienten y entender las necesidades de los demás.
  • Reconocer los errores cometidos y la voluntad de repararlos.
  • Tener autonomía para decidir que veo, escucho, leo y comparto en Internet así nadie me esté mirando.
  • Tener empatía con aquellos que no piensan como yo, pero que por sobre todas las cosas son seres humanos con dignidad.
  • Contar no sólo hasta 10, sino las veces que sea necesario, antes de expresar abiertamente mis ideas, ya que si bien es cierto que existe la libertad de expresión, también es cierto que  mi libertad termina donde comienza la del otro y aplicar este concepto en Internet es Responsabilidad Digital.
  • Como padres, conocer las actividades digitales de nuestros hijos, páginas, aplicaciones y blogs de su preferencia, así como sus amigos virtuales.

Diariamente desarrollamos actividades que  nos permiten demostrar el grado de responsabilidad que tenemos frente a diferentes situaciones: 

Somos responsables cuando vamos al médico para nuestro examen de rutina.
Somos responsables cuando nos aseguramos de no dejar la llave en la puerta.
Somos responsables cuando advertimos a nuestros hijos acerca de los peligros que hay en la calle.

La gran pregunta es: ¿Que grado de responsabilidad tenemos frente a nuestro comportamiento y el de nuestros hijos en Internet? Porque si bien es cierto que cada uno es responsable de sus actos, los niños y adolescentes están en una etapa  de su vida, donde necesitan ser guiados e instruidos y en este caso especifico toda la responsabilidad de lo que les ocurra en el mundo digital, caerá sobre nosotros.

PELIGROS EN INTERNET 

Con la llegada de la tecnología,  llegaron también grandes oportunidades, ya que la inmediatez en la comunicación produjo resultados que en otras épocas hubiesen demorado mucho tiempo. Pero esa misma conexión sin limites evidenció, en poco tiempo, los grandes vacíos emocionales y de comunicación, que de manera solapada e inocente, parecían ser suplidos con las relaciones virtuales, afectando principalmente a los más pequeños e inocentes, quienes recibieron un celular con conexión a Internet, pero muchos de ellos, sin el acompañamiento para usar las herramientas sociales de la manera correcta. Así como Internet es un mundo de oportunidades para todos, también debemos ser conscientes y actuar responsablemente frente a sus peligros. Frente a esta infinidad de peligros no es suficiente la  información es necesaria la formación y el entrenamiento para manejar con responsabilidad, conciencia, autonomía y criterio todas las herramientas digitales.

Glosario de riesgos y amenazas
Tomado de (internet-y-menores.wikispaces.com) 

Adicción a internet: Ciberadicción o trastorno de adicción a Internet (IAD), o, más ampliamente, uso problemático y/o patológico del Internet, es el uso excesivo del ordenador que interfiere con la vida diaria.
A medida que las personas pasan mayor tiempo online, el riesgo de volverse adicto a Internet crece. En especial los jóvenes son vulnerables al hecho de no ser capaces de dejar el ordenador. Por lo tanto este riesgo está primera y principalmente relacionado con la propia conducta.

Asesoramiento nocivo: Los foros, los blogs u otras áreas relativas a contactos en Internet ofrecen una plataforma para el intercambio de consejos o asesoramiento entre usuarios. Esto puede significar una ayuda inestimable, pero puede también facilitar el entrar en contacto con consejeros o asesores inadecuados o incluso peligrosos. El riesgo se desencadena principalmente por la conducta ajena.

Ciberbaiting: Ciberhumillación de profesores. Los alumnos provocan a los profesores para grabar sus reacciones y subirlas a la red para humillarlos públicamente.

Ciberbullying / Ciberacoso: Distintos tipos de acoso parecen ser siempre parte de la vida de los jóvenes. Tanto los/as niños/as como los/as jóvenes están en riesgo de ser víctimas de acoso o incluso de ser los propios acosadores. Por consiguiente, el acoso o bullying está relacionado tanto con la propia conducta como con las conductas ajenas. A pesar de que la publicación de contenido, por ejemplo fotografías difamatorias, puede ser considerada parcialmente bullying, este fenómeno está sobre todo relacionado con el contacto en la red.

Contenido ilegal, pornografía infantil, racismo,… El tipo de contenido clasificado como ilegal, depende principalmente de la legislación nacional, aunque cierto tipo de contenido es ilegal en la mayoría de los países. En cualquier caso, los contenidos ilegales están disponibles y tanto los jóvenes como los más pequeños pueden acceder a ellos de forma involuntaria y también deliberada. También debería pues prestarse atención al hecho de jóvenes y niños/as como víctimas de contenidos ilegales, por ejemplo tomando y publicando fotos o videos en los que se abusa de menores.

Contenido impropio para la edad:  Internet ofrece un rico contenido para todos los grupos de usuarios. No todos los contenidos deberían ser accesibles para niños/as y jóvenes. Debería prestarse especial atención a aquellos contenidos que sin ser ilegales en general, pueden herir a los usuarios más jóvenes. El riesgo de acceder a contenidos inapropiados para una determinada edad puede ser consecuencia de la propia conducta del usuario al buscarlos deliberadamente o puede darse de forma involuntaria, topándose con ellos sin previa intención.

Contenido incorrecto o sesgado: El riesgo de toparse con contenido incorrecto, por ejemplo en Wikipedia o en un anuncio de productos falsos está primeramente relacionado con la conducta de otros usuarios y se multiplica por el creciente número de aplicaciones 2.0 donde la corrección es como mucho controlada por los propios usuarios en lugar de por un editor. Los contenidos sesgados, por ejemplo los deliberadamente diseñados para transmitir un determinado mensaje o resultados de búsquedas manipulados con una intención determinada, pueden ser tomados como ciertos por jóvenes usuarios inexpertos.

Contenido violento: Los contenidos violentos son otro ejemplo de contenido inapropiado por razón de la edad. El efecto que el contenido violento tiene sobre quien lo ve depende en gran medida de la edad del sujeto, de sus hábitos de consumir contenidos online y de su entorno social. En especial, los niños/as más jóvenes deberían estar protegidos frente a este tipo de contenidos violentos.

Divulgación / revelación de información privada: Crear un perfil en una plataforma comunitaria invita al usuario a revelar información con el fin de presentarse ante la comunidad. También en las salas de chat los usuarios pueden revelar información privada a otros (por ejemplo la dirección o el número de teléfono).En particular los jóvenes no son conscientes de que un chat no es un espacio privado, sino público, no siendo capaces de prever las consecuencias de publicar sus datos. Por tanto, este riesgo está relacionado con la propia conducta.

Fraude comercial: Se produce fraude comercial cuando los vendedores fingen vender productos o servicios, que tras el pago, bien no cumplen las condiciones prometidas, bien no son entregados. También puede ser resultado de falsas identidades y de phishing. Otra fuente de fraude comercial puede ser la venta de servicios digitales, por ejemplo un tono de llamada, a un precio injusto y desproporcionado a menudo supeditado a una subscripción permanente al servicio, o en compras relacionadas con app, como pueden ser fichas para poder progresar en determinados juegos. El riesgo está más relacionado con la conducta de aquellos que ofrecen servicios fraudulentos online, que con la propia conducta del usuario.

Geolocalización: Los dispositivos móviles con frecuencia generan y almacenan datos de Geolocalización si el servicio no está bloqueado o apagado deliberadamente. Estos datos puedes ser por ejemplo transferidos como un archivo exif integrado en una imagen revelando así involuntariamente la localización geográfica real del usuario. Los jóvenes en particular no son conscientes del riesgo causado por su propia conducta. Además, la explotación de datos de geolocalización permite la oferta de publicidad local que puede ser inapropiada para los usuarios jóvenes.

Grooming / Captación de menores: Los pederastas utilizan Internet como medio para contactar con niños/as y jóvenes, ocultando su identidad adulta. A menudo basan su estrategia en el deseo o la necesidad de amistad de los más jóvenes. Todos los espacios web que ofrecen plataformas para contactos e intercambios entre personas pueden suponer un riesgo de captación de menores o de grooming.

Incitación al daño/autolesionarse: Hay muchas páginas de Internet que incitan a los usuarios a autolesionarse, por ejemplo webs que promueven el suicidio, la anorexia o el sectarismo. Con la Web 2.0 y las crecientes posibilidades de publicar contenidos propios (por el propio usuario), el riesgo de exposición a contenidos que incitan a la autolesión aumenta. En particular, niños/as y jóvenes no son capaces en muchos casos de hacer una adecuada evaluación de los riesgos derivados de seguir las indicaciones dadas en ese tipo de páginas.

Perdida de dinero / suplantación de identidad. Phishing: Phishing significa el proceso de captación de datos bancarios, en especial PINs y TANs, con el propósito de saquear las cuentas de otras personas. La gente joven es más propensa a no reconocer las webs falsas y por tanto facilitar sus datos bancarios. Por tanto, este riesgo está relacionado tanto con la propia conducta como las conductas ajenas.

Persistencia/permanencia de datos: Los contenidos publicados en la red, pueden difundirse rápidamente en el mundo entero. Especialmente jóvenes y niños/as no son conscientes de las consecuencias a corto y largo plazo y a menudo publican textos y fotografías que no quieren que estén públicamente disponibles más tarde. En la medida en que es imposible eliminar esta información completamente después, el riesgo de la persistencia/permanencia de los datos está relacionado con la propia conducta del usuario y en particular es relevante para la imprudente gente joven.

Portabilidad de datos: Los datos deliberadamente almacenados en un servidor o plataforma pueden ser fácilmente transferidos a innumerables servidores diferentes. Las personas que no son conscientes de este hecho pueden perder fácilmente su privacidad. Si bien los más jóvenes suelen saber mucho sobre las posibilidades técnicas de la red, hay que reconocer que la mayoría no tiene la capacidad para estimar las posibles consecuencias cuando sus datos son mezclados con otra información propia.

Profiling / Perfilado: Con el creciente número de perfiles que una persona publica en diferentes plataformas, aumenta el riesgo de que los datos facilitados en una plataforma se mezclen con los publicados en otras o con los transferidos a terceros, por ejemplo, en encuestas o sorteos. De este modo se crean perfiles que permiten el acceso directo al usuario y el envío de contenidos, servicios o anuncios no deseados. La elaboración de perfiles o perfilado puede ser obtenido de webs en las que los datos personales son públicos, siendo más peligroso cuando éstos o parte de éstos son obtenidos de bases de datos ocultas y vendidos por el proveedor de la plataforma a terceros. Este riesgo está exclusivamente relacionado con la conducta ajena.

Publicidad o marketing impropio para menores: Publicidad inapropiada significa riesgo de recibir o estar expuesto a publicidad o anuncios de productos o servicios ajenos que no son adecuados para niños/as, como la cirugía estética. Cuanta más información personal facilitan los usuarios, por ejemplo nombre o género, más expuestos están a recibir publicidad. Dado que los/as niños/as no son, en muchos casos, conscientes de las consecuencias de introducir sus nombres en formularios o cajas de texto de la web, constituye para ellos/as un alto riesgo.

Servicios impropios para la edad: El interés de los usuarios jóvenes por servicios como las comunidades o redes sociales está creciendo a gran velocidad. Con buen criterio estos servicios suelen tener restricciones en función de la edad y por tanto no deberían ser accesibles a niños/as y jóvenes por debajo de la edad límite, pues pueden no entender completamente las consecuencias de usar tales servicios, ni de cumplir con los términos y condiciones de uso del servicio. El riesgo de servicios inapropiados en función de la edad está pues relacionado tanto con la propia conducta como con las conductas ajenas.

Sexting: Es una práctica que supone el envío de imágenes o vídeos de contenido erótico-pornográfico por parte de menores o jóvenes, principalmente, por medio del teléfono móvil (Sexting=Sex + Texting). En sí mismo, incluso en un contexto de privacidad adecuado, puede suponer problemas ligados a la pornografía infantil. Otro incidente se produce cuando esas imágenes salen del ámbito privado, haciéndose públicas, suponiendo el menoscabo de la intimidad y el honor de la persona y, en muchos casos, el comienzo de despiadadas campañas de ciberbullying. Es una práctica emergente porque los adolescentes lo relacionan con ligue y diversión, dos razones de mucho peso que contrarrestar a esas edades.

Texting: Es un fenómeno surgido en la sociedad digital y todos podemos ser víctimas de él. Se define como el abuso en el envío de mensajes de texto, ya sea por medio de teléfonos celulares o por redes sociales para mantenerse en contacto e informados.

Usurpación / robo de identidad. Mal uso de los datos personales: Apropiarse o hacer uso intencionado de la identidad digital de otras personas (por ejemplo nombres de usuario y contraseñas) con el fin de causar fraude comercial u otro tipo de fraude a esta persona con beneficio propio se llama robo de identidad. El robo de identidad es un riesgo creciente debido al incremento de identidades virtuales o digitales como consecuencia del mayor número de personas online, y principalmente de aquellas utilizando servicios personalizados.

Violación de los derechos humanos/difamación: En el anonimato de la web, se puede difundir fácilmente propaganda contra determinados grupos de población o individuos. Además, podría deducirse que la gente actúa de forma diferente online, donde no han de afrontar de forma inmediata las consecuencias derivadas de su conducta. Por otro lado, los contenidos difamatorios son lesivos para niños/as y jóvenes, cuya opinión puede verse influenciada por información engañosa.

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